t i e m p o s

el tiempo está anotado en una pizarra ubicada justo detrás del cajero a quien pagamos el café que acabamos de tomarnos. tiempo análogo, escrito con marcador azul, y que contabiliza lo que tarda en salir un pedido desde que fue expedida la comanda. “se entiende que cuando alguien pide algo de comer puede tardar un poco más en llegar el pedido, pero el promedio debería ser de cinco a siete minutos. más de eso es un problema en el servicio, y en estos tiempos es importante estar atentos”, nos explican. “la comanda se expide automáticamente; el pedido se toma en una tablet”. veo solo meseros en ese espacio iluminado, perfectamente ventilado, con suelo de gravilla y dos metros de distancia entre cada una de las mesas. muy acorde con las necesidades del momento. se toma el pedido; a través de la aplicación se imprime la comanda; el supervisor anota en la pizarra. por cada mesero una línea. es posible contabilizar la cantidad de servicios que atiende cada persona en turno, y promediar cuánto tarda en llevar el pedido a la mesa, aunque el objetivo es medir cuánto tardan en la cocina. ¡es un ábaco!, dice mi interlocutor.

mientras tanto el estado alemán responde a una solicitud de rectificación de identidad. cambio de nombre en documento de identidad, por una confusión lingüística a la hora de registrar a una persona migrante. “su respuesta la tendrá en la semana 19 del calendario”. ¿cuándo es eso? se pregunta quien espera esa respuesta, y seguidamente reflexiona lo mucho que facilita pensar las horas en grupos de 12 y no como un acumulado anual. agradece que podamos hablar de las 11:06 am y no de la hora 34674749 del año. son impecables los tiempos de la burocracia.

últimamente tenemos poco tiempo para escribir, o no lo sacamos. la vida en digital, minuciosamente calculada, controlada y medible se reduce a las necesidades de cada instante, ¿qué viene siendo el tiempo en estos tiempos? ¿es algo más que una unidad de medida? ¿sirve para otra cosa? ¿qué pasa si no llevamos el reloj para hacer deporte, si no hacemos deporte, si ya no tenemos reloj sino un celular? ¿si no tenemos celular y sin embargo debemos llegar a tiempo al trabajo en estos tiempos convulsos, riesgosos y críticos para la economía?