I S L A B O S C O S A

Otoño frío, mojado y de vientos estruendosos. Lluvias multidireccionales que mágicamente limpian hologramas, truenos sorpresivos que dejan insomnes y transpirando preocupaciones, árboles caídos en medio del camino como bloqueando la entrada a este hermoso paraíso. La leña húmeda dificulta el calentar de las cuerpas, como un mal amante. Otoño desafiante en la isla del encanto. Seres apartadas de sociedades atrapadas en creencias destructivas. Una isla que llama a la libertad de las almas, a embrujarse del silencio a veces tormentoso por los vientos, a olvidar por un momento los trabajos desgraciados y futuros inciertos.