Ante el triunfo de La Lista del Pueblo y la Lista Apruebo Dignidad (PC-FA)

Hydra de la liberación [Apertura]

“Que tu defensa sea como el agua, la cual no demuestra forma”
孙子兵法 / Sun Tzu

Me encantan los bosques, aunque no sepa mucho de ellos, observar cómo conviven diferentes organismos y se transforman en ecosistemas llenos de vida que perduran en el tiempo.

Se me enseñó que el triunfo político estaba en la homogeneidad, en la unidad, en “la gran lista”, en lo uniforme. Discursos soberbios de que “la forma de hacer la revolución” es tal cosa, y así un dime y diretes entre institucionalistas y aquellxs que apostamos por la lucha no parlamentaria. Frases como “son amarillos” o estxs son “lxs monos”, siendo que en realidad nadie sabe muy bien cuál es la forma, y que ese quehacer o ese quenohacer es bien difícil escribirlo en mayúscula o pronunciarlo con seguridad.

Recuerdo que para el 2015 cuando casi perdimos al compa estudiante Rodrigo Aviles por la represión de los pacos para la marcha del 21 de mayo en Valpo, cuando lo impactaron desde muy cerca con el chorro del guanaco. En todo Chile se realizaron jornadas de protesta en contra del actuar de las F.F.A.A y en Santiago se organizó una doble jornada de marchas: tanto en el día como en la noche (la que fue una de las primeras marchas nocturnas y por decisión del en ese entonces intendente Claudio Orrego también una de las últimas, al menos por algunos años) [1]. Siempre han querido negarnos la noche.

En esa marcha sucedió una epifanía -palabra que aprendí hace poco- del hermoso 18-0CT. Cuatro años antes de la insurrección de octubre la alameda estuvo compuesta por dos columnas, con la cordillera a nuestras espaldas -como para que se lo imaginen- a mano derecha una gigante masa protestaba con canticos, batucadas y manifestaciones culturales; mientras que a mano izquierda la calzada ardía y las vitrinas de las grandes tiendas se hacían pedazos, se colectivizaban pañales y los caros remedios de las grandes cadenas de farmacias. Se oía ¿Quién necesita pañales? mientras me comia un chocolate.

El fuego se expandía desde Universidad de Chile hasta la Usach, los pacos por primera vez eran ampliamente superados en Santiago. Al medio de estas dos columnas existía como un muro invisible, no había ninguna interacción entre estas, nadie se molestaba ni juzgaba, convivíamos. Mientras el compa de la Unión Nacional Estudiantil (UNE) permanecía con sus ojos cerrados y en coma por primera vez ambas fuerzas nos miramos a los ojos.

Recuerdo también de ese día que la escuela de teatro de la UC realizaba una intervención por su compañero de universidad y cantaban al unisonó y a capella mientras levantaban las manos al cielo:

No nos vengan a decir que nada está sucediendo negra es la herida canto yo a los cuatro vientos roja es la herida que lleva mi descontento ay despertar yo vengo con mi carita negra nuestra gente aquí se está muriendo

<— Aquí va el link

Esa noche fue un conjuro, se podía compartir la calle. Años después este ecosistema maduro y las primeras líneas protegieron la manifestación en plaza dignidad y la manifestación protegió a las primeras líneas. Como una bella composición maestra, la unidad en la diversidad nos volvió prácticamente invencibles.

Permanentemente nos incitan a disociarnos a través de múltiples dicotomías (humano/animal) (racional/emocional) (femenino/masculino) (realidad/espectáculo) (pacifismo/violencia), etc. Construcciones binarias del mundo que habitamos. Quizás en nuestro pretender entender todo simplificamos y reducimos lo complejo, pero ¿y si renunciamos a lo semejante?, a exigir al diferente que sea y actúe igual, a que piense y sienta igual que yo. El gran partido, la gran organización proletaria, la patria grande, la forma correcta, el pensamiento del padre, la casa ordenada, las crías bañadas, en resumen: el orden.

¿Cuál es el valor del aparente caos del bosque? tal vez nuestro entendimiento humano no ha logrado observar la compleja coordinación de cada uno de los organismos diversos que componen este ecosistema, de ahí la belleza estética del collage.

Si pudiéramos preguntarle al ombú ¿cuál es la fortaleza de sus gigantes raíces?, nos respondería tal vez que es lo elástico de su consistencia así como la de nuestro cerebro, que su madera no es dura y que su estructura no es sólida, sino que es más bien blanda.

¿Entonces la ausencia de orgánica es un problema en sí mismo?

Durante el 18 0CT las generaciones adultas y la política tradicional sufría por la falta de conducción del proceso, no hay líder decían asustadxs. Y en lo que ellxs vían un problema otrxs veíamos un valor.

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Hay un viejo mito que cuenta la historia de un monstruo con forma de serpiente de muchas y múltiples cabezas llamado Hidra de Lerna, cuando a este el macho hércules le cortaba una cabeza estas se multiplicaban y crecían dos aún más fuertes en su lugar. También en la zoología hay un organismo hermafrodita e invertebrado del mismo nombre, el cual tiene un asombroso poder de regeneración y carece de órgano central, es decir es descentralizado. Además, su cuerpo no es estable, sino que es dinámico pues cada célula juega diferentes roles a lo largo del tiempo, incluso se le considera biológicamente inmortal por su capacidad de auto reproducción.

Es como el capitalismo, este va mutando, está en constante movimiento y transformación. La ausencia de centralidad y su dinamismo constante son su virtud. El capitalismo no tiene moral ni ética solo una regla básica: producir cápital, dar valor, cosificar.

Por ejemplo, te acuerdas de un capítulo de Black Mirror llamado «Fifteen Million Merits» donde el protagonista amenaza con suicidarse en un programa de televisión. Finalmente no lo hace para terminar transformándose en aquello que criticaba: una figura del espectáculo, su crítica había sido absorbida, se había transformado en un producto, en una mercancía más, en fetiche.

El capitalismo tiene muchas caras, el Partido Republicano y la Democracia Cristiana son parte de un mismo movimiento, el amable cura y el terrible verdugo responden al final a un mismo látigo. Y al fascismo, la cara más salvaje del capital, también le encantan el fuego y la insurrecciones, es solo cosa de recordar como el olor y la imagen de las cenizas cayendo del cielo se robaron la agenda política y mediática del país, esto producto de la serie de incendios forestales durante el último año del gobierno de Bachelet (2017), cuando mientras se desarrollaba el proceso de cabildos para una nueva constitución literalmente se quemó el centro y el sur de Chile [2]. Esa vez fueron ellos, dos años después sería el pueblo.

Si el capitalismo se apropia de nuestras herramientas de vez en cuando ¿Por qué anular a quienes apuestan por una de las suyas? La democracia. Pero es importante insistir en que el capitalismo y sus caras no son estáticas, sus estrategias son dinámicas, a partir de esto se entiende el bombardeo del 73’ al símbolo de la república y de la democracia: El palacio de La moneda.

Desde el anarquismo por ejemplo, ¿Por qué no abrirse a votar de vez en cuando? o desde la institucionalidad ¿Por qué no renunciar a hacerlo en determinadas circustancias? como para quitarle peso a determinado proceso, como por ejemplo haberse restardo de firmar el famoso Acuerdo Por la Paz Social y la Nueva Constitución del 15 de noviembre. Sin embargo, la unidad no necesariamente significa hacer lo mismo que el otro, hasta incluso podria significar llegar a hacer lo contario, como un ecosistema político complejo.

¿Como y donde atacas a aquello que no tiene forma unica? a lo invisible y de infinitos nombres. La hydra de la liberación podría ser igual de fuerte, imagina el mito de Medusa y a su cabello de serpientes como tentaculos.

Sentir el agua, confiar y flotar en la potencia de lo incierto e incontrolable, abrazar la duda, mutar constantemente.

La lógica de la rigidez y de los nombres de hombres, los mártir, el rey, el caudillo, Jesús, Allende, los de barba y pipa, etc... a sido una de las debilidades de la izquierda, sin embargo hoy la fortaleza es precisamente la ausencia de nombre y en su lugar un concepto: El perro matapacos. Es el gran símbolo del 18 OCT, nos aglutina a todes lxs quiltrxs y desborda lo humano. El eje político real: la inmensa mayoría de abajo y las tres comunas de arriba (y aún aquí con resistencias). Matapacos no hay pena por tu ausencia porque es el ciclo de la vida, así como el árbol viejo es abono para el bosque. Siento que es hora de enterrar a los patriarcas, dejar a los Allendes [U.P] y Migueles [M.I.R] descansar, cuyos lentes y ojos no lograron ver el valor de la diversidad de los colores, el negro, el rojo y el rojinegro son bellos, pero también existe el verde, el morado, los matices y la diversidad de tonalidades que son preciosas e infinitas.

Si le damos lugar a la trans-versalidad abandonando dogmas y a las iglesias del pensamiento, quizás estrategias diferentes si puedan convivir en un ecosistema político emancipador aunque en apariencia parezcan formas contradictorias.

Para terminar, confieso que todas estas palabras nacen a partir de la tercera aparición de la araña en mi vida y a modo de resumen les contare un poco.

La primera vez que la araña se apareció fue para el estallido social/insurrección popular, cuando con vecinxs nos organizamos en el cerro para limpiar la quebrada. Mientras sostenía la carretilla una araña tigre se posaba en mi mano sin mostrar ninguna de las dos, ni ella ni yo algún gesto de temor. Ese día también aprendía que el fuego puede ser tierno y familiar, pues en circulo lo rodeamos mientras quemábamos toda la basura y colectivamente lo cuidábamos para que así no fuera a quemar nuestras propias casas, ya saben cómo son los incendios aquí en la quinta. Era la primera vez que nos organizábamos en la escalera, luego en otras ocasiones utilizamos el fuego para hacer papas fritas y generar recursos para alegrar la vida de los, las y les más peques. Ver el fuego controlado mientras en paralelo en las calles se desbordaba fue una revelación y me hacía imaginar que algún día lo podrían llegar a prohibir, onda ya no solo criminalizar la molotov, sino que también al fuego en sí mismo; encendedores, las típicas cajitas copihue, los quemadores de la cocina ¿Te imaginas?, tendríamos que comer todo helado y pasaríamos frio mientras ellos posiblemente tendrían sofisticados recursos de calefacción y modernas cocinas de 6 platos para sus 12 hijxs, o más -platos e hijxs- quien sabe.

La segunda vez que se me apareció la araña e intentare no alargarme tanto esta vez, fue una vez acostada luego de mostrar un pedacito de documental gracias al cual pude presenciar un encuentro de mujeres intergeneracional, todas muy diferentes como una buena ensalada.

La tercera y última fue ayer escuchando los resultados de las elecciones, mientras escuchaba que independientes tienen la hegemonía de la convención, que la derecha no lograba el tercio y que al Frente Amplio con el Partido Comunista le había ido muy bien, lo que consolidaba su alianza Apruebo Dignidad. Me alegraba por Irací Hassler y por lo mal del facho Alessandri en Santiago. Y también, yo que nacío y críao por ahí, me alegraba por Emilia Ríos y por las comunas emblemáticas que perdía la derecha -más allá que no me guste nah RD y que antes considerase a algunos partidos del F.A como mis más archienemigos, sin que ellos me considerasen algo necesariamente o siquiera supiesen que existo-. Bueno me alegraba por Mundaca y por la lucha del agua. También viendo a Ítalo Bravo recordaba al compa que me hospedo en su casa cuando me quede sin bus en San Antonio y el cual militaba en Igualdad. Me sentía feliz por las mujeres electas y por la Machi Linconao. También me emocionaba mucho ver a la “tía pikachu” en su cocina que perfectamente podría haber sido mi humilde cocina de 4 platos no más – y uno que otro medio tapado- . Ella hablando de lxs presxs políticos, de lxs mutiladxs, de lxs muertxs de la revuelta, mientras abrazaba a sus hijxs junto a su compañero. Por fin una casa como la mía pensaba, por fin alguien como yo pensaba. Pensaba en las palabras de la Fabiola igual y volvía a mi mente el Rodrigo Avilés.

Mientras todas estas emociones ocurrían una araña chiquitita y oscura se posaba en mi hombro, sin miedo la intenté agarrar para dejarla en la terraza, pero ella comenzaba a moverse y a producir telaraña, la cual pude ver: un delgado hilo medio trasparente. Al final con una servilleta la logre dejar afuera y me pregunte sobre lo que se viene, sobre las redes y el tejido social recompuesto, sobre la araña, sobre Jadue, la Gladys, Lemebel y la homofobia de la izquierda, la Lista del pueblo, Spider-man, Stingo, la amiga que salió constituyente en el D-15, y sobre las diferentes tendencias (feministas, troskistas, comunistas, socialistas, anarquistas…) en la diversidad de colores de las que les hablaba antes y la cual me causa tanta esperanza (ese mito de la caja de pandlra será para la próxima) y tantas ganas también de volver a participar, de volver al “solo el pueblo ayuda al pueblo”, a la pala y a los voluntariados, la propaganda callejera, las asambleas, las marchas, las calles. Pero tambien a mis raices, a la tierra, al arado, a la soberanía alimentaria, a la conquista del pan que se nos niega cuando las cosas se ponen álgidas y estas pocas familias de estas tres comunas nos quieren atacar.

Pienso en prepararnos en defensa, pues siempre nuestra ofensiva a sido buena y ahora es contundente y evidente.

Escucho algo, es el vecino Rubén, un ajedrecista del puerto que luego de contarme que no había ido a votar me dice ¿izquierda o derecha?, ¿izquierda o derecha? insiste mientras esconde sus manos. Esa le digo y apunto a la izquierda. Yo parto. Comienzo a pensar, pero no pasa mucho rato, me está mirando de reojo, tiene el ceño medio fruncido, me dice: Comienza con el peón de la dama

Ahora me explica la defensa Stone wall y me habla de un tal Harry Nelson Pillsbury. Lo anoto en una hoja suelta llena de porcentajes escritos con lapiz pasta azul. Vuelvo a la partida.


1- www.emol.com/noticias/nacional/2015/05/28/719077/orrego-emplaza-a-estudiantes-a-condenar-hechos-de-violencia-en-marcha-que-culmino-con-saqueos.html